¿Qué mujer no ha pronunciado estas palabras? ¿Y qué hombre no las ha escuchado?
Uno de los reclamos más insistentes es este… pero no solo los hombres miran… más aún, las mujeres miramos doble: a otras para compararnos y a otros para compararlos.
En fin… ¿qué hacer para no mirar de reojo? Jajaja, mira de frente. ¿Y qué hacer cuando miras de frente y te pillan?… renunciar.
Hombres, la calle y las redes sociales están llenas de mujeres que muestran más de lo que imaginas, y eso genera conflictos.
Mujeres, hombres ajenos o ‘guaches’ no son atractivos. Las otras mujeres no son competencia… Cada una de nosotras es especial. Si dedicamos tiempo a compararnos o reclamar, estamos diciendo que nuestro valor es menor y que la otra es mejor que nosotras.
En fin… ¿por qué mirar lo que no es nuestro?
¿Por qué mirar a otro lado si lo tuyo es completamente tuyo?
¿Han oído el mandamiento que dice: “No cometas adulterio”? Pero yo digo que el que mira con pasión sexual a una mujer ya ha cometido adulterio con ella (en su corazón). — Mar 5:27-28
(Jesús remata con este versículo: no es cómo miras, es para qué miras).
Esto aplica tanto para mujeres como para hombres. Ahora piensa: eso es una pasión sexual.
La pasión sexual es la intensa excitación, deseo y atracción física y emocional que una persona siente hacia otra, o hacia la idea de un encuentro sexual.
Todo se da en la mente y actúa en segundos… Muchas veces son deseos reprimidos o frustraciones emocionales. No siempre la mirada inicia una infidelidad… pero puede terminar en ese lugar.
En un mundo donde una mirada lleva tanta carga emocional y sexual, hagamos que la pureza sean los lentes con los que vemos a las personas.





Mejor un tuerto en reino de los cielos…..
Estos es un FACTO!
Ojo!
Es muy importante poder entender esto y interiorizar estás palabras para siempre podamos darle el lugar que merece nuestra pareja, gracias paz tu eres una dura 🙏😊😊