Fuerte, pero no de acero

Fuerte, pero no de acero

Cuando entro en la presencia de Dios, el ruido del mundo se desvanece. Solo se escucha el eco de mis oraciones que ascienden, como un susurro que se mezcla con el silencio de mi alma. En esos momentos comprendo que adorar no es hablar mucho ni con palabras demasiado...
Cuando nadie me ve

Cuando nadie me ve

Hay una parte de nuestra vida que solo Dios conoce. Es ese espacio donde no hay público, donde no hay filtros ni máscaras. Es en lo secreto donde se revela la verdad de nuestro amor por Dios. Porque el verdadero amor a Dios no necesita escenario, solo sinceridad. La...