La actitud nos indica la cualidad o manera de ser y actuar de una persona, que se manifiesta a través de su comportamiento y disposición ante diferentes situaciones. En otras palabras, es la postura física y emocional que tomamos frente a cualquier circunstancia .
Creo que una buena actitud frente a las circunstancias difíciles que todos vivimos es una de las mejores cosas que podemos ofrecer a las personas. Muchas están llenas de afanes, incertidumbres, falta de fe y lejos de Dios, y tratan, en lo posible, de tener una buena actitud… pero esa actitud se acaba, es frágil y, a veces, no es la mejor.
Estamos llamados, tú y yo, a ofrecer una buena actitud frente a las circunstancias. La Biblia nos enseña, de principio a fin, a tener las mejores actitudes en las peores situaciones: alegría cuando hay problemas; fe cuando no hay nada claro; esperanza cuando las circunstancias son adversas; paciencia cuando no vemos una respuesta pronto; honestidad en una sociedad deshonesta; fortaleza frente a lo que quiere doblegar nuestros principios… y muchas más.
Te propongo que ofrezcas a las personas lo que más necesitan: una buena actitud en medio de sus circunstancias. Las palabras son buenas, los detalles también, pero la actitud lo hace todo. Una buena actitud es contagiosa. Da fuerzas, ánimo; corrige, fortalece, levanta el ánimo. Puedes compartir tu mejor actitud con compañeros de trabajo, vecinos, familia, superiores y con cualquier persona que te rodea. Será mucho más impactante cuando tu actitud sea diferente de lo que todos esperan.
Todos esperamos una actitud hostil frente a circunstancias hostiles, pero cuando nuestra actitud es pacífica, sorprende, impulsa e inspira. Cuando todos esperan rebeldía frente a una imposición, nuestra actitud humilde enseñará el fruto del Espíritu. Estamos llamados a generar actitudes que inspiren, transformen y cambien.
Por eso la Biblia dice:
“Tengan la misma actitud que tuvo Cristo Jesús.”
— Filipenses 2:5





La actitud es la motivación a una persona a actuar de determinada manera. Que mejor manera seguir como ejemplo la actitud de Jesús.