¿SEGUIDORES O SEGUIDOS?

por | Feb 4, 2025 | 2 Comentarios

Usualmente, son más los seguidos que los seguidores en nuestras redes sociales, y es que es más fácil seguir que ser seguido. Normalmente, seguimos todo lo que nos interesa o nos llama la atención, de acuerdo con nuestros gustos (restaurantes, tiendas de ropa, equipos de fútbol, etc.) o, a veces, simplemente lo que otros siguen, sin ningún esfuerzo. Mientras tanto, lograr un número grande de seguidores requiere atención, atracción, buen contenido y no solo por un momento, sino de manera constante.

La situación es que nos encanta seguir, pero nos cuesta ser seguidos, no precisamente porque no nos interese la atención, figurar o los momentos de fama. La razón es que no queremos pagar el precio de ser seguidos. Ahora bien, es necesario aclarar que, en la actualidad, la mayoría sigue cualquier tipo de persona que ofrezca cualquier contenido. Sin embargo, yo hablo de ofrecer contenido que impacte, que transforme vidas, que dé esperanza a un mundo en oscuridad y confusión.

Para ello, debes tener tan solo un seguido: a Jesús, y eso requiere disciplina. Una de las palabras que más usó Jesús a lo largo de su ministerio fue: «Sígueme». La misma raíz de la palabra discípulo está en la palabra disciplina. No hay discípulo sin disciplina. No hay seguidores sin un seguido.

Un discípulo es un seguidor que, posteriormente, se convierte en un seguido. Nuestro mundo necesita más discípulos de Jesús. Por eso, debemos disciplinar nuestra vida.

Mateo 16:24: Luego Jesús dijo a sus discípulos: «Si alguno de ustedes quiere ser mi seguidor, tiene que abandonar su propia manera de vivir, tomar su cruz y seguirme».

«Ser un seguidor» implica no solo ser creyente, sino adoptar un estilo de vida que refleje los principios de la palabra de Dios.

«Abandonar su propia manera de vivir» significa que el seguidor de Jesús debe estar dispuesto a renunciar a las actitudes, comportamientos y prioridades que son contrarios al reino de Dios.

«Tomar su cruz» no es solo sufrir dificultades, sino un llamado a estar dispuestos a sacrificar, entregar y renunciar por el bien de seguir a Jesús. La cruz simboliza sacrificio, sufrimiento y, por último, obediencia a la voluntad de Dios. Tomar la cruz implica estar dispuesto a poner los intereses de Dios por encima de los propios, incluso cuando eso implique dolor, sacrificio y rechazo.

Disciplinar nuestra vida es determinación para adoptar un estilo de vida que ADORA, es constancia para abandonar viejas costumbres y hábitos que nos alejan de Dios y es permanencia en la fe, es decir, no retroceder, no rendirse a pesar de los obstáculos o dificultades que se nos presenten.

Hoy, desafía tu vida a la disciplina espiritual. ¡Conviértete en un discípulo, en un seguidor de Jesús! Que nuestro seguidor principal sea Jesús y, como resultado, tengamos muchos seguidores del reino de los cielos.

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Escrito por Milena Marín Montoya
Equipo pastoral de la iglesia Casa abierta, Líder de Escuela Adora global, Líder de campus, Fisioterapeuta de profesión, Especialista en Docencia universitaria.
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Diana Carolina Guerra cruz
Diana Carolina Guerra cruz
1 year ago

Desafío 2025

Nadia Rodriguez de Huerta
Nadia Rodriguez de Huerta
1 year ago

Wow!! maravilloso artículo para reflexionar!!! Seguir a Jesús con disciplina!!!

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