Ora por
tu país
Hoy te sacas del centro. El reto no es solo sobre ti — es sobre el lugar donde vives. Y de paso, le dedicas tiempo de calidad a tu esposa.
«Quejarse de tu país sin orar por él, es ser parte del problema.»
Hoy oras específicamente por tu país. Por su gobierno (estés o no de acuerdo). Por sus jóvenes. Por sus pastores. Por las víctimas. Por la economía. Por la paz.
Mínimo 10 minutos. Sin clichés.
5 kilómetros. Caminando, trotando, mezclado — no importa. La distancia es lo que cuenta.
Si nunca has medido, descarga cualquier app gratuita en tu celular y mide. Vas a saber dónde estás parado.
10 páginas de un libro útil hoy. No la Biblia (esa ya la lees en otra misión). No una novela. Algo que te enseñe: liderazgo, finanzas, paternidad, oficio.
Si no tienes ningún libro útil en casa, ese es el problema y la solución es comprar uno hoy.
Hoy hay noche de cita con tu esposa. No tiene que ser un restaurante caro. Café, helado, caminata. Lo que sea — pero solos los dos.
Si los hijos lo hacen imposible, organiza para que sean al menos 90 minutos solos en casa después de que duerman.
Mañana cierras la segunda fase.
Estás más cerca del final que del comienzo.





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