Enseñaba a mis estudiantes acerca del comportamiento ético y los valores, en una ocasión dialogaba con ellos de detenerse, pensar y actuar como una medida para saber responder cuando nos sentimos agredidos, ofendidos, violentados, humillados etc. A esto se le conoce como el semáforo de la prudencia.
Es tan básico y sencillo y a la vez de tan gran ayuda como el mismo semáforo en la vía. Tres colores, tres pasos tan simples pero que evitan caos en cualquier parte del mundo donde se usen y obedezcan.
Generalmente los lugares donde no se usa el semáforo o no se obedecen son lugares de caos, confusión, desorden, y heridos. El semáforo de la prudencia es igual de sencillo y evitará todo lo anterior en tu vida, cuando te sientas herido, ofendido, humillado, o agresivo emocionalmente, DETENDE!! No respondas, no actúes, quizás dañaras a alguien más o peor aún te harás más daño a ti mismo.
Toma un momento ¡¡PIENSA!! ¿Qué haría Jesús?, ¿Qué diría? ¿Cómo reaccionaría? ¿Cómo decir una verdad sin herir o como responder sin dañar?… o aún mejor ¿Cómo hablar y que enseñe?.
¡¡ACTÚA!! hazlo en el momento , puede ser el instante de perdón, de reconciliación, de reconocer errores o de enseñar y aprender, no actúes en los próximos días aprovecha el momento. Uno de tantos ejemplo nos dio Jesús:
“Con esta pregunta le estaban tendiendo una trampa, para tener de qué acusarlo. Pero Jesús se inclinó y con el dedo comenzó a escribir en el suelo. Y como ellos lo acosaban a preguntas, Jesús se incorporó y les dijo: —Aquel de ustedes que esté libre de pecado, que tire la primera piedra.”
Juan 8:6-7 NVI
Jesús no se apresuró a responder se detuvo, al instante escribía seguramente pensando o meditando de lo que escuchaba y al final actuó o mejor hablo. Sus palabras hasta hoy retumban, enseñan, no daño a nadie antes perdono. Te quiero motivar a practicarlo puede ser un paso sencillo para parecerte más a nuestro amado Jesús.
Detente, piensa y actúa.





Practiquemos más el detenernos , pensar y actuar
Un gran semáforo