En el mundo hay en este momento un poco mas de 8 mil millones de humanos, pero cada vez parece que hubiera menos.
Lo que nos identifica como humanos se esta quedando en el olvido y esta siendo reemplazado por la tecnología que avanza a grandes pasos y más rápido de lo que pensábamos.
La calidez humana que es el valor personal que nos caracteriza por ser amables, cariñosos, cordiales, empáticos y comprensivos ha sido relegada por el gran pasatiempo y distractor de las redes que aparentemente nos conectan pero que en realidad nos están haciendo más fríos y menos humanos.
Elías era tan humano como cualquiera de nosotros; Santiago 5.17
Este texto habla de la importancia de orar unos por otros, pero hace una referencia especial de el hecho de ser humanos como sinónimo de imperfección, de que erramos en el intento de ser buenos y que definitivamente esto nos hace ser menos de lo que realmente deberíamos ser con los demás.
Jesús resume la Ley y los profetas en dos grandes mandamientos AMAR A DIOS y AMAR A LOS DEMAS. Tarea que no se puede hacer sin la INTERVENCION divina.
Como somos tan humanos, nuestra humanidad nos aleja de todo proyecto de amar a Dios y amar a los demás, por lo que es inminente la intervención del poder del espíritu Santo, haciendo evidente lo que solo ÉL puede poner en el espíritu del HUMANO y es EL FRUTO DEL ESPITIRU.
Gálatas 5.22 En cambio, la clase de fruto que el Espíritu Santo produce en nuestra vida es: amor, alegría, paz, paciencia, gentileza, bondad, fidelidad, 23 humildad y control propio. ¡No existen leyes contra esas cosas!
El fruto del espíritu santo en la vida de cualquier ser humano, nos garantiza convertirnos en verdaderos
HUMANOS, los que tienen el valor personal que nos caracteriza por ser amables, cariñosos, cordiales, empáticos
y comprensivos, en otras palabras, así como Dios nos hizo, así como estaba en el plan y el diseño de Dios.
Sé más humano, intervenido con el Fruto del Espíritu Santo




casa abierta es una casa llena de los frutos del espiritu santo, una familia que nos acoge con amor, y amablidad, hoy doy gracias al Dios por permitirme ser parte de esta gran familia, por alli aprendi
Amar a Dios
disiplinar mi vida
ofrecer lo mejor
representar a jesus
Amar a las personas.
El espíritu Santo lo hará