Adora con Débora
Serie completa · 7 días
Muerto Aod, los israelitas volvieron a hacer lo malo a los ojos del Señor. Entonces el Señor los entregó a Jabín, un rey cananeo de Hazor. El comandante de su ejército era Sísara, quien con novecientos carros de guerra de hierro oprimió a los israelitas sin piedad durante veinte años, hasta que el pueblo clamó al Señor por ayuda.
Débora, la esposa de Lapidot, era una profetisa que en ese tiempo juzgaba a Israel. Solía sentarse bajo la Palmera de Débora, entre Ramá y Betel, en la zona montañosa de Efraín, y los israelitas acudían a ella para que los juzgara.
Visión
Débora: el nombre
Su nombre significa abeja. La Biblia dice que se sentaba en la zona montañosa bajo una palmera, desde donde tenía una gran visión sobre todo lo que sucedía.
La abeja y la luz
Las abejas poseen una capacidad asombrosa: pueden detectar la luz polarizada del cielo, lo que funciona como una brújula natural para orientarse incluso en los días más nublados.
Una abeja nunca se pierde
Aun en el peor momento de su vida, puede orientarse mirando al cielo y encontrar dirección. La mujer que ama a Dios sabe que la Palabra la sostiene y no se deja llevar por sus emociones. Una mujer que busca a Dios sabe que en la opresión debe clamar y no cierra sus ojos espirituales.
¿Cómo está tu visión hoy?
Débora estaba pasando un momento difícil: su pueblo era oprimido por el enemigo. Cuando tú te sientes oprimida o atraviesas tiempos duros, ¿qué haces?
- ¿Buscas a Dios?
- ¿Vas a la iglesia?
- ¿Cantas música que Adora?
- ¿Lees la Biblia?
Si estás haciendo lo contrario… entonces estás perdiendo la visión. ¡Recupérala ya! No te pierdas, no te desenfoques. Usa las gafas que la Biblia te da.
«Dios te dio visión. No la pierdas, no te desenfoques.— Adora con Débora · Día 1
Usa las gafas que la Biblia te da.»
Señor, abre mis ojos espirituales
Padre, así como Débora se sentó en lo alto y buscó tu dirección, yo también quiero elevar mis ojos hacia ti hoy. En medio de la opresión y el ruido, ayúdame a no perder la visión que tú pusiste en mí. Que tu Palabra sea mi brújula en los días nublados. En el nombre de Jesús, amén.



Que bonito es aprender más de tu palabra Padre, hazme poner mi mirada siempre en ti Señor Padre Celestial