En esta época de verano aparecen cientos, quizás miles, de fotos en redes sociales de turistas en Jávea. Donde actualmente es Casa Abierta en España; una ciudad de la costa mediterránea de algo más de 30 000 habitantes: organizada, tranquila, linda, con un mar y cielo azul que se encuentran en el horizonte. Muchas calas para visitar y un ambiente maravilloso hacen que atraiga a cientos de turistas, tanto del interior de España como de Europa.
Todos postean sus mejores fotos: desde la playa, en un restaurante con vista al mar… otros muestran fotografías de deliciosas comidas. Quizá estas imágenes pretenden proyectar que han alcanzado el éxito de alguna manera; otros las suben con mensajes de fuerza: “Soy más fuerte de lo que pensaba”. Otros solo guardan gratos momentos; otros, quizás, quieren decirle a un círculo social cerrado que están mejor de lo que creen; y otros intentan mostrar a la sociedad que viven su vida al máximo.
Lo cierto es que, aunque hay todo tipo de personas y vivencias, no paramos de ver cientos de turistas caminando por las calles con maletas, bajando de autobuses en grupo y tratando de llegar caminando a su hospedaje. Detrás de cada foto y de cada esfuerzo hay quizá lágrimas y grandes sacrificios. Otros están pensando en escapar; algunos pagan entre cuatro y cinco personas para disfrutar lo que solos no podrían.
Por otra parte, cuando vivía en Colombia, recuerdo las fotos que enviaban mis hermanas desde la playa del Arenal en España. Fotos y postales que decían lo bien que vivían y lo bien que la pasaban; era como en las películas de verano. Pero realmente vivían en un pequeño apartaestudio, pequeño para cuatro personas, con trabajo de 15 horas y horarios partidos. Lo que proyectaban las fotos y postales eran solo segundos de bienestar; la vida real era otra.
Detrás de cada foto hay una historia de redención, de perdón, de nuevo comienzo, de soledad, de escape. Piensa en esto:
- Las fotografías no muestran la realidad de fondo. No te dejes confundir y pensar que alguien no necesita a Jesús o que está en su mejor momento solo por una foto. Nunca dejes de ofrecer las buenas noticias de Jesús.
- No pretendas proyectar a través de una imagen lo que no eres o no vives realmente. Disfruta los momentos, las personas, la compañía y la comida, siempre dando gracias a Dios por estos privilegios.
- Seguramente usas redes sociales, y la mayoría de personas las usan para enterarse o “chismosear” (aquí en España es “cotillear”) la vida de los demás. Ofrece una vida real y auténtica en la que tú eres protagonista y el superhéroe es Jesús. Todos quieren esconder sus debilidades, pero tú puedes proyectar lo que Jesús hace en la debilidad.
“Pero tú deseas honradez desde el vientre, y aun allí me enseñas sabiduría.”
— Salmos 51:6 (NTV)




