Pequeñas Heridas, Grandes Barreras

por | Jun 16, 2025 | 2 Comentarios

Hace unos días, mientras mi esposo preparaba el jugo para el almuerzo y yo cocinaba, en un descuido el vaso de la licuadora cayó al piso y los pedazos se esparcieron por todos lados. En seguida nos revisamos y nadie había resultado herido. Nos pusimos inmediatamente a recoger todo para evitar que alguien saliera lastimado.

Mientras estábamos limpiando, mi esposo se dio cuenta de que tenía una herida en el pie. La limpiamos y revisamos, y realmente nos pareció que era pequeña e insignificante, por lo que no le dimos mayor importancia. Al rato —y olvidando lo ocurrido mientras seguíamos con la dinámica del día—, me dice que le duele mucho el pie y que le dificultaba caminar. Ese día decidimos evitar que se pusiera calzado y que se quedara en casa reposando; le dimos el cuidado que al principio no le habíamos dado, porque creíamos que no era gran cosa.

No siempre son las grandes tragedias las que nos alejan de Dios. A veces son pequeñas heridas que dejamos pasar: una decepción, una oración sin respuesta, una palabra que dolió. Las ignoramos, las escondemos… y, sin darnos cuenta, crecen como espinas en el corazón.

La Biblia nos recuerda:

“Cuida tu corazón más que cualquier otra cosa, porque de él brota la vida.”
— Proverbios 4:23 (NVI)

Un corazón herido y descuidado no solo afecta nuestras emociones: también puede convertirse en un obstáculo para amar a Dios con libertad. Cuando no sanamos a tiempo, esas heridas pueden llenarnos de desconfianza, duda o frialdad espiritual.

Pero Dios no nos pide que ignoremos el dolor. Nos invita a llevarlo ante Él, a dejar que Su amor nos sane y a limpiar nuestro interior para que podamos amarle sin reservas.

¿Hay alguna pequeña herida en tu corazón que necesita ser sanada hoy, para que puedas amar a Dios con todo lo que eres?

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Escrito por Damelys Haydee Rojas Urbina
Pastora Casa Abierta Venezuela, CEO Nueva Mente Design, Esposa y madre a tiempo completo. En el 2015 emigré a Colombia donde adquirí el ADN de Casa Abierta y durante 7 años estuve sirviendo Junto con mi esposo en esta hermosa iglesia como líderes de jóvenes, hace 2 años regresamos a nuestro País Venezuela y actualmente llevamos a cabo la tarea de plantar iglesia en Caracas.
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Paola Macias
Paola Macias
1 year ago

Muy de acuerdo con la Pastora, no podemos descuidar nuestra espiritualidad ni el andar con Dios siempre ❤️

Leidy Sánchez
Leidy Sánchez
1 year ago

Muchas muchas gracias por compartir esa palabra tan especial y necesaria, muchas veces eso que parece pequeño dejamos que haga heridas en nuestro corazón que impiden que amemos a Dios con todo lo que somos.

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