SE DICE MI

por | Ene 23, 2025 | 6 Comentarios

¿Cómo te sientes cuando escuchas lo que dicen de ti?

Recuerdo que el año pasado, durante la evaluación de desempeño que me realizan anualmente en mi lugar de trabajo, escuché lo que mis compañeros (equipo de trabajo) percibían de mí. Para entender un poco mejor lo que quiero decir, voy a contar que soy fisioterapeuta de profesión y que mensualmente realizamos una encuesta donde evaluamos el desempeño de nuestros equipos de trabajo. Esa encuesta se suma mes a mes y arroja un puntaje que es totalizado y socializado de manera individual con el jefe del área, con el propósito de revisar cómo estamos, cómo nos ve nuestro equipo de trabajo y, así, poder realizar mejoras.

Pues, como decía, durante esa evaluación recibí las percepciones que tenían de mí, las cuales me dejaron ¡plop! Mi percepción era que estaba cumpliendo cada uno de los puntos evaluados, pero, para mi asombro, según la percepción de mi equipo de trabajo, había varias áreas que debía mejorar.

Confieso que, de “primerazo”, me molesté porque me pareció muy injusto cada comentario, ya que para mí, me estaba esforzando mucho por cumplir con todo. Creo que mi jefe vio mi cara de sorpresa e inmediatamente me dijo: “Milena, no tengo duda de que eres una excelente trabajadora, que te preocupas y comprometes por realizar con excelencia tu labor; sin embargo, todos tenemos cosas que podemos hacer aún mejor”. Pero ese malestar me llevó a pensar, por un instante, de manera incorrecta: “Voy a ser lo que dicen de mí”.

La mayor parte del tiempo vivimos de manera tan rutinaria que no evaluamos nuestras actitudes, palabras o comportamientos, entonces creemos que la manera en que estamos viviendo es la correcta, que estamos haciendo todo bien. Entonces, cuando escuchamos lo que otros dicen de nosotros y somos confrontados, tomamos actitudes incorrectas: “No me importa” o “Voy a ser lo que dicen”, y dejamos que nuestras acciones reflejen lo que otros dicen de nosotros, en lugar de reflejar una mejor versión de nosotros, en lugar de reflejar a Jesús.

Mateo 26:69-75

69 Mientras tanto, Pedro estaba sentado afuera en el patio. Una sirvienta se acercó y le dijo: —Tú eras uno de los que estaban con Jesús, el galileo.

70 Pero Pedro lo negó frente a todos. —No sé de qué hablas —le dijo.

71 Más tarde, cerca de la puerta, lo vio otra sirvienta, quien les dijo a los que estaban por ahí: «Este hombre estaba con Jesús de Nazaret».

72 Nuevamente, Pedro lo negó, esta vez con un juramento. «Ni siquiera conozco al hombre», dijo.

73 Un poco más tarde, algunos de los otros que estaban allí se acercaron a Pedro y dijeron: —Seguro que tú eres uno de ellos; nos damos cuenta por el acento galileo que tienes.

74 Pedro juró: —¡Que me caiga una maldición si les miento! ¡No conozco al hombre!
Inmediatamente, el gallo cantó.

75 De repente, las palabras de Jesús pasaron rápidamente por la mente de Pedro: «Antes de que cante el gallo, negarás tres veces que me conoces». Y Pedro salió llorando amargamente.

La gente decía de Pedro que era un seguidor de Jesús; su aspecto y sus palabras reflejaban su esencia. Sin embargo, Pedro negó su esencia real por miedo a morir, por miedo a asumir su responsabilidad, por el miedo a lo que decían otros de él. ¿A qué tienes miedo de morir? (¿sueños, hábitos, personas, relaciones, deseos?) ¿Qué no te permite ser quién eres en Jesús y reflejarlo?

Lo que decían de Pedro no era malo; visto desde nuestra perspectiva, era un honor, porque todos estaban viendo la esencia de su maestro en él. Sin embargo, dentro del contexto de su época, era ir en contra de todo, era ir hasta la muerte.

En mi caso, tenía miedo de reconocer que, aunque me esforzaba por realizar mis tareas de manera excelente, debía esforzarme más para mejorar la forma de trabajar en equipo, siendo más consciente y sensible a la manera de trabajar de mis compañeros. Significaba morir, renunciar a querer hacer las cosas siempre a mi manera y hacerlas teniendo en cuenta la forma de otros.

Quiero contarte que, definitivamente, esas palabras en esa oficina que al principio traspasaron mi ego, se convirtieron en una ayuda para ser una mejor versión de mí y, así, ser una mejor representante de Jesús.

Ese momento amargo de Pedro seguramente fue trascendental para que se convirtiera en un fiel seguidor y representante de Jesús, tanto que es uno de los referentes más reconocidos del cristianismo.

Si ya conoces a Jesús, seguro su esencia está en ti. Es imposible conocer a Jesús y no estar impregnado de lo que Él es; y si no lo conoces, no tengas miedo a dar ese paso, porque estar lleno de Jesús no es ser perfecto, es poder ser consciente de tus imperfecciones para trabajar en ellas y lograr, cada día, ser más como Jesús.

Representar a Jesús no se trata de que lo que se diga de ti solo sean buenos comentarios; se trata de que lo que se diga de ti pueda ser inspiración para que otros conozcan y sigan a Jesús. Se trata de que lo que se diga de ti pueda ayudarte, cada día, a ser una mejor versión de ti mismo, para que otros puedan ver a Jesús en ti.

Comparte este artículo

Escrito por Milena Marín Montoya
Equipo pastoral de la iglesia Casa abierta, Líder de Escuela Adora global, Líder de campus, Fisioterapeuta de profesión, Especialista en Docencia universitaria.
0 0 votes
Article Rating
Subscribe
Notify of
guest
6 Comments
Oldest
Newest Most Voted
Inline Feedbacks
View all comments
Diana Carolina Guerra cruz
Diana Carolina Guerra cruz
1 year ago

Influencia muy bien!! Inspíremos.

Caro Rodríguez
Caro Rodríguez
1 year ago

Inspirador 👌🏼

Carlos Andres Lozano cardona
Carlos Andres Lozano cardona
1 year ago

en ocasiones pensamos que lo sabemos todo, y no creemos que los demas nos aportan algo, y es al contrario todo nos aporta en la vida. cuando escuchamos a las peronas tenemos mucho para aprender

Leidy Tatiana Sanchez
Leidy Tatiana Sanchez
1 year ago

Muy buen mensaje , gracias por compartirlo ! Reflejemos nuestra mejor versión.

Angie Jimena Trejo Zamora
Angie trejo
1 year ago

Así es! Reconocer que podemos ser mejores siempre.

Nadia Rodriguez de Huerta
Nadia Rodriguez de Huerta
1 year ago

Wow que maravillosa verdad!! Reconocer nuestras fallas o debilidades para poder mejorar y ser más como Jesús…

Ver Artículos relacionados