Fueron muchas las personas que me inspiraron a ser una mejor persona, a ser un mejor esposo, a ser un mejor padre, a ser un mejor ministro de Dios, a ser un servidor en la iglesia y en el reino. Quizás, hasta el día de hoy, muchas de esas personas no supieron que, solamente con su comportamiento, su manera de ser natural, me enseñaron cómo ser mejor en muchos aspectos de mi vida.
Esto me llevó a pensar que, así como ellos me inspiraron y me enseñaron sin hablarme directamente, creo que yo mismo debo tener un comportamiento que, al ser correcto, honesto y bíblico, pueda inspirar a otros a ser mejores en muchas áreas.
Lo que quiero decirte es que no es en vano tener un comportamiento recto y honesto frente a las personas. No es en vano tratar a tu cónyuge con amor, cariño y respeto delante de los demás. No es en vano cómo sobrellevas la relación con tus hijos frente a otros. Si logramos mantener un comportamiento correcto, sin apariencias, esto será suficiente para inspirarlos, para enseñarles, para hacer que deseen tener lo que nosotros tenemos: me refiero a Jesús en el corazón, a desear vivir como vivimos, a tener a Jesús en nuestro hogar.
Con esto podría decirte que tú puedes ofrecerte, puedes ser la muestra, la evidencia de lo que es vivir con Jesús. Las personas le creen a quien probó un medicamento y luego lo recomienda. Tienden a creerle a quienes, de primera mano, probaron algo y están esperando su opinión. Pues la gente está esperando tu conducta, lo que harás cuando seas tentado o presionado.
Por eso, lleva una vida auténtica, una auténtica vida con Jesús. Muéstrales lo que significa seguir al Señor, ofrécete como ejemplo. La gente solo quiere saber cómo lo hacen los demás; esta humanidad está esperando a alguien que los inspire, que los motive, que les muestre que sí se puede: ofrece lo mejor, ofrécete tú mismo.
“Y sé tú mismo un ejemplo para ellos al hacer todo tipo de buenas acciones. Que todo lo que hagas refleje la integridad y la seriedad de tu enseñanza.”
— Tito 2:7





a inspirar
Expresar lo que sientes auténticamente es una forma poderosa de conectarte con Dios y con los que te rodean.