En Colombia, «cusumbo solo» o «cusumbosolo» se refiere a una persona solitaria, huraña o que evita la compañía de otros.
No seas un cusumbo solo: Amar no se aprende solo
Vivimos con una necesidad profunda de pertenecer. Buscamos grupos, equipos, tribus… porque, en el fondo, sabemos que no fuimos diseñados para vivir solos.
Nos necesitamos para vivir, para crecer, para sanar.
Cuando no sentimos que pertenecemos a algo o a alguien, el vacío pesa. Llega la ansiedad, la tristeza, el cansancio emocional… incluso el cuerpo lo siente.
Y lo mismo pasa con la fe. La fe no se vive en solitario. La fe se vive en comunidad.
Es imposible crecer espiritualmente encerrados en nuestro propio mundo.
Aunque suene raro, necesitamos al otro —sí, incluso al que nos desespera— para madurar.
¿Por qué? Porque solo en la relación con otros se pule nuestro carácter, se entrena la paciencia y se activa nuestra capacidad de amar de verdad.
Y sí… amar cansa y agota. A veces das lo mejor de ti y solo recibes críticas o silencios.
Pero amar no es un intercambio. Amar es una decisión constante:
De formar carácter con cada acto de amor.
De renunciar al ego, a los celos, a la comparación, al prejuicio.
El amor verdadero no es solo lo que entregas al otro, sino lo que decides trabajar en ti mismo para amar como Jesús. Dios trabaja en ti mientras eliges amar como Jesús.
Cuando decidimos amar, crecemos. Y, cuanto más crecemos, menos nos enfocamos en lo difícil y más en la gracia, la compasión, la misericordia.
Menos enfocados en lo difícil, mas enfocados en la misericordia
Así que no sigamos intentando amar desde nuestra esquina, encerrados como cusumbo solo.
Salgamos del cusumbo.
Busquemos comunidad. Busquemos ser parte. Busquemos pertenecer.
Amemos con intención.
Aprendamos junto con otros.
Porque, aunque duela, no se puede amar como Jesús… si lo seguimos intentando solos.
“Dado que Dios los eligió para que sean su pueblo santo y amado por Él, ustedes tienen que vestirse de tierna compasión, bondad, humildad, gentileza y paciencia… Sobre todo, vístanse de amor, lo cual nos une a todos en perfecta armonía.”– Colosenses 3:12-14 (NTV)



