Un febrero del 2017, regresaba a mi casa después de mi turno laboral. No había dormido lo suficiente, pero no me sentía cansada. Llegando prácticamente a mi casa, mi carro chocó contra un carro blanco que se encontraba estacionado. El impacto fue tan fuerte que mi carro dio varios giros de 360º en el aire.
La vida está llena de grandes impactos que pueden hacer girar tu vida por completo. Sin embargo, dependiendo de cómo te encuentres y cómo reacciones ante ese momento, tus giros serán oportunidades o fracasos.
Recuerdo que, mientras giraba, mi mente estaba haciendo un recorrido de mi vida. Aunque al principio tenía miedo por lo que estaba sucediendo, posteriormente vino una paz que trajo seguridad y confianza. Mi mente pasó de temor a planear lo que haría cuando el carro dejara de girar.
¿Estás preparado para los giros de 360º que nos da la vida?
Salmos 94:19: «Cuando mi mente se llenó de dudas, tu consuelo renovó mi esperanza y mi alegría.»
Una vida disciplinada puede prepararnos para momentos de impacto, para giros de 360º donde sentimos que nos volcamos, no tenemos salida o sentimos que volvemos al mismo punto de partida. Mantener una vida conectada con Dios te permite mantenerte firme y tranquilo ante los giros de la vida.
Girar es cambiar de rumbo, de dirección, pero ¿hacia dónde quieres ir? ¿Qué giro quieres dar? Un giro de 360º es una vuelta completa alrededor de un punto o eje. Podría pensarse que es volver al punto de partida. Sin embargo, cuando tu vida gira en Dios, nunca vuelve al mismo punto; siempre avanza, siempre gira para dar cambios completos, para hacer reinicios sorprendentes.
Mi carro giró 360º y quedó en pérdida total, pero, tras trámites y papeleos con el seguro, ese giro se convirtió en la oportunidad de tener un nuevo carro con un modelo más actual.
Siempre habrá giros en la vida, habrá momentos de impacto, pero mientras nos mantengamos conectados con Dios, a través de vidas disciplinadas que lo busquen siempre, nuestros giros serán oportunidades de transformación. Nuestros giros no serán pérdidas totales, sino comienzos impactantes.
Así, cada giro de 360º en la vida, lejos de ser un retroceso, puede ser un paso hacia un cambio positivo, siempre que mantengamos nuestra fe y confianza en Dios.





Vidas disciplinadas te preparan para giros inesperados!!!
es total…. mi vida está dando giros…. pero el estar en cristo a su lado es lo que le ayuda a tener paz en medio de esos giros…..
que hermosa reflexión….