Hace unos meses recibí una llamada de una amiga muy querida desde Chile, ella desde hace 9 años vive allá junto con su familia y me dijo que su plan para el 2025 era regresar a Venezuela y que había tomado la decisión de crear una base económica antes de venirse.
Para ese entonces me comento acerca de un emprendimiento que iba a llevar a cabo en los próximos días, eso involucraba la compra de bienes, mercancía, inmobiliario y por supuesto dejaría a alguien encargado del negocio mientras lo supervisaban desde Chile.
Así como me lo dijo sucedió, emprendió el negocio y lo tuvo en marcha un tiempo, sin embargo hace aproximadamente una semana me llamo nuevamente para decirme que la persona que habían dejado a cargo de todo no había sabido administrar y habían tomado la decisión de cerrar el local comercial porque no estaba generando ganancias sino pérdidas.
Necesitaban vender todas el inmobiliario para poder recuperar algo del dinero invertido, era una lista muy larga de cosas que habían comprado; Al escuchar esto no puedo negarlo me llene de profundo dolor, imagine la decepción y frustración de ella y su familia al saber que sus ahorros de toda una vida como inmigrantes en chile se había ido en un saco roto sin contar la rabia que pueden sentir al haber confiado algo valioso a alguien que no sabía ni estaba dispuesto a multiplicarlo.
Esto me recordó a la parábola de los 3 siervos donde el amo se va de viaje y encomienda sus bienes a sus siervos, a cada uno le da conforme a sus capacidades, cuando regresó el amo pidió cuentas a cada uno y resultó que 2 de ellos multiplicaron al doble Lo que sea había confiado pero hubo que entregó lo mismo que recibió y el Amo les dice:
“A los que usan bien lo que se les da, se les dará aún más y tendrán en abundancia; pero a los que no hacen nada se les quitará aun lo poco que tienen.”
Mateo 25:29 NTV
Definitivamente uno de estos siervos no ofreció a su amo lo mejor de él, al Contrario por temor prefirió guardar lo que había recibido y hoy quiero resaltar 2 cosas importantes que me quedaron de esta parábola y que me gustaría que pudiéramos poner en práctica:
1.- Valorar lo que Dios me entregó:
Estoy segura que cada día Dios entrega cosas valiosas en tus manos: tus hijos, su educación académica y espiritual, tu cónyuge, su felicidad y su bienestar emocional, tus padres, tus amigos del trabajo, compañeros de clase, un equipo de trabajo al cual lideras, un negocio, un emprendimiento, tu hogar, la comida que preparas diariamente para tu familia, un momento de sinceridad de un amigo contándote sus problemas… tantas cosas que a veces pierden valor en nuestras vidas porque parecen ser normales pero que terminan siendo un verdadero tesoro de Dios y nos la está confiando a nosotros y debemos también saber que deben tener un cuidado especial y nunca creernos simplemente que lo tenemos porque lo meceremos sino porque a nuestro Amo le plació dárnoslos para su buen cuidado, son de Él y es para su gloria.
2.- Preguntarme ¿qué voy hacer con lo que me entrego?
Y esta es la parte de la llamada de Dios para que accionemos, tenemos dos opciones o enterramos lo que Él nos dio o lo hacemos crecer.
Es más sencillo cavar un hoyo y echarle tierra que pensar que voy hacer con eso en mis manos, porque requiere de creatividad, de quitarse los miedos, de cometer errores quizás, pero entiendo que no todos están dispuesto a tomar el riesgo; queda súper claro a través de la Historia de la humanidad que el ser humano tiene una capacidad muy grande para crear y también para destruir, a veces ni una cosa ni la otra sino simplemente nos acostumbramos a la zona de comodidad que nos brinda la rutina y dejamos pasar los días como si el mañana fuera solo algo por sentado, tenemos que diariamente esforzarnos en multiplicar lo que nos entregó Dios, que cuando Él llegue a preguntarnos que hiciste con lo que te di, nosotros podamos decirle Señor aquí está esto y más.
Se requiere más de acción que intención, porque estoy segura que el siervo inútil como lo dice en la Parábola tenia la buena intención de agradar a su amo pero no tuvo ninguna acción para conseguirlo. Así que es necesario poder accionar todos los días y volvernos personas que se desafíen a ofrecer lo mejor siempre.
¿Que siervo decides ser hoy, el que ofreció lo mejor a su Amo o el que prefiere ofrecer solo lo que podía? Si este año tu meta es poder prosperar y que tengas éxito en los proyectos que han empezado, incluye también en tu lista de metas personales ser un siervo que siempre esté dispuesto a ofrecer lo mejor, de esta manera se te dará más y en abundancia.
Dios está necesitando personas que no solo estén llenas de buenas intenciones sino también que decidan arriesgarse a dar lo mejor, que accionen y múltipliquen lo que les fue dado.





Preciosa reflexión!! Con Esfuerzo y Dedicación multiplicar lo que Dios nos ha dado!!
Necesitamos más acciones q solo intenciones para aprender a ofrecer lo mejor
exelente reflexión Dios te bendiga grandemente damelys a ti y a tu familia. son un orgullo para nosotros
+ Accion – Intencion, esto me da mucha alegria, ya que actualmente tenemos una intencion de que CASA ABIERTA MERCH, sea visible y nuestra accion es que ya tenemos un grupo para que sea una realidad.
Genial
Un año para arriesgarnos y dar lo mejor!