LEY DE LA ATRACCIÓN

por | Ago 22, 2025 | 3 Comentarios

Hoy en día escuchamos mucho sobre la “ley de atracción”: atraes lo que piensas. En libros, redes sociales y conversaciones, parece ser la clave para lograr riqueza, amor, salud o éxito.

Suena muy bien, pero seamos sinceros: la vida no siempre funciona así.

¿Cuántas veces escuchamos frases como:

  • “Solo atraigo relaciones tóxicas”,
  • “Siempre me rodean personas problemáticas”,
  • “Parece que solo atraigo pérdidas”

La realidad es que no somos simplemente un imán de circunstancias.

Lo que llega a nuestra vida no siempre depende de lo que pensamos, pero sí puede tener un propósito si decidimos responder de la manera correcta.

La Biblia cuenta la historia de David, un joven ungido para ser rey que, en lugar de vivir en un palacio, pasó años huyendo de sus enemigos y escondiéndose en cuevas. En ese lugar de aparente derrota no llegaron riquezas ni comodidades, sino personas en crisis:

“Comenzaron a llegar otros —hombres que tenían problemas, que estaban endeudados o que simplemente estaban descontentos—, y David llegó a ser capitán de unos cuatrocientos hombres.” (1 Samuel 22:2, NTV)

Posiblemente David esperaba, en medio de las circunstancias difíciles, atraer solo bendiciones; pero, al contrario de lo esperado, llegaron más pruebas.

Aun así, David no dejó que el entorno lo definiera, sino que decidió ser la diferencia.

En lugar de rechazar a esas personas, David eligió hacer algo diferente con lo que había llegado: amarlos, liderarlos y transformarlos. Lo que parecía un grupo de “perdedores” se convirtió en un ejército y, con el tiempo, en una comunidad con propósito:

“Día tras día más hombres se unían a David hasta que llegó a tener un gran ejército, como el ejército de Dios.” (1 Crónicas 12:22, NTV)

David nos enseña algo que la ley de atracción no puede: lo que realmente cambia vidas no es lo que atraemos, sino cómo elegimos vivir y qué hacemos con lo que llega.

David había entendido que la atracción no depende de algo natural, sino de lo espiritual. Entre más conectado con Dios , más rodeado de propósito.

Quizás no podamos controlar todo lo que llega a nuestra vida:

  • Personas heridas.
  • Situaciones difíciles.
  • Oportunidades que parecen pequeñas.

Pero sí podemos decidir hacer la diferencia.

No atraemos lo que pensamos… transformamos lo que amamos.

Nuestra voz puede ser la que le diga a alguien: “Tú vales. Hay un lugar para ti”.

Nuestra decisión de amar puede cambiar la historia de alguien más.

Porque, al final, no somos lo que atraemos. Somos lo que decidimos amar y transformar con propósito.

Seamos personas que, como David, convierten cuevas en refugios y hombres rotos en una familia.

Atrevámonos hoy a ser esa voz, ese abrazo y ese espacio donde otros descubran el amor que transforma.

Comparte este artículo

Escrito por Milena Marín Montoya
Equipo pastoral de la iglesia Casa abierta, Líder de Escuela Adora global, Líder de campus, Fisioterapeuta de profesión, Especialista en Docencia universitaria.
0 0 votes
Article Rating
Subscribe
Notify of
guest
3 Comments
Oldest
Newest Most Voted
Inline Feedbacks
View all comments
Pedro luis
Pedro luis
8 months ago

no importa lo que a traemos lo importante es con que actitud lo enfrentamos.

Abigail Losada Ortiz
Abigail Losada Ortiz
8 months ago

La ley de atraccion es atraer experiencias y situaciones que nos aportan madurez y estrategias para afronta cada situacion.

Damelys Haydee Rojas Urbina
Damelys
7 months ago

Excelente tema! ❤️

Ver Artículos relacionados