📖 Rut 1:2
«El hombre se llamaba Elimelec, y el nombre de su esposa era Noemí. Sus dos hijos se llamaban Mahlón y Quelión. Eran efrateos de Belén, en la tierra de Judá. Así que cuando llegaron a Moab se establecieron allí.»
Establecerse en lo Nuevo
Después de dejar, viene el tomar. La familia de Elimelec no solo partió; tomaron la decisión de establecerse en un lugar completamente nuevo. No fue un viaje de vacaciones, fue un compromiso con una nueva realidad.
Tomar decisiones es un arte. Requiere discernimiento, valor y, sobre todo, dirección de Dios. Pero a veces nos paralizamos porque queremos tener todas las respuestas antes de dar el primer paso. La verdad es que la claridad viene caminando, no esperando.
Este año que comienza te invita a tomar: tomar riesgos calculados, tomar oportunidades, tomar responsabilidad por tu crecimiento. Pero hay algo más importante que todo eso: tomar a Dios en cuenta.
El Tiempo Oportuno
Hay un tiempo para todo. Un tiempo para soltar y un tiempo para tomar. La familia de Noemí entendió que había llegado el momento de actuar. No se quedaron lamentándose por el hambre; tomaron acción.
¿Cuántas veces hemos pospuesto decisiones importantes esperando «el momento perfecto»? La realidad es que el momento oportuno no siempre se siente perfecto. A veces, el momento oportuno es simplemente ahora.
Cuando Dios está en tus decisiones, el riesgo se transforma en fe. El desafío se convierte en oportunidad. Y lo que parecía imposible se vuelve el escenario perfecto para un milagro.
💭 Preguntas para Reflexionar
- ¿Qué decisión importante has estado posponiendo por miedo o incertidumbre?
- ¿Estás tomando a Dios en cuenta en tus planes para este nuevo año?
- ¿Qué oportunidad necesitas tomar con valentía, confiando en la dirección divina?
- ¿Qué significa para ti «establecerte» en algo nuevo que Dios está preparando?
✨ Declaración del Día
«Tomar decisiones con Dios no es arriesgado, es sabio. Elijo tomar el tiempo oportuno y caminar en fe, porque Dios va delante de mí.»
El arte de arriesgarse es serio cuando Dios va contigo.




