Un, dos, tres ¡Por mí!

por | Oct 21, 2025 | 1 Comentario

Perdonar no siempre es fácil; a veces duele más que la herida original. Sin embargo, el perdón es el ejercicio espiritual que más nos hace parecernos a Jesús. Es como mover un músculo que cuesta al principio, pero que con la práctica se fortalece.

Cada vez que perdonamos, el corazón se libera de un peso que no fue hecho para cargar. Jesús no solo nos enseñó a perdonar con palabras; lo hizo también con su vida, extendiendo sus brazos en la cruz para decir:

“Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen” (Lucas 23:34 NTV).

Allí comprendemos que el perdón no es debilidad, sino amor en su máxima expresión.

Perdonar es como soltar un maletín lleno de piedras que hemos cargado por demasiado tiempo. Cuando dejamos que Cristo viva en nosotros, Él nos da la capacidad de soltar lo que parecía imperdonable.

En el “ejercicio de perdonar” hay una batalla interna, pero también una victoria eterna. Porque al perdonar, no estamos aprobando la ofensa o la falta, sino declarando que el rencor ya no tiene cabida en nosotros.

Cada vez que elegimos perdonar, el Espíritu nos recuerda que nosotros también hemos sido perdonados más veces de las que podríamos contar… más de dos, más de tres, más de mil, cada día.

Cristo ya jugó ese “Un, dos, tres ¡Por mí!” eterno en la cruz: se escondió en el dolor, pero salió a buscarnos para salvarnos y decirnos: “Yo ya pagué por ti”. Él murió por el perdón de nuestros pecados y nos llamó a hacer lo mismo: perdonar como hemos sido perdonados.

Como dice Efesios 4:32: “Por el contrario, sean amables unos con otros, sean de buen corazón, y perdónense unos a otros, tal como Dios los ha perdonado a ustedes por medio de Cristo..”

Perdonar es, entonces, responder al amor que no se cansa, es reconocer que si Cristo me ha levantado tantas veces, no puedo negar esa misma gracia a los demás. Porque quien ha sido perdonado por Jesús, aprende que el perdón no se negocia… se entrega.

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Escrito por Isabel Bonilla
Soy ministra de alabanza de la iglesia Casa Abierta. Adoradora de tiempo completo. Estudiante de Licenciatura en Literatura de la Universidad del Valle. Amante de la escritura y las diferentes formas de habitar en lenguaje.
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Kimberlin
Kimberlin
6 months ago

Justo lo que necesito para empezar mi proceso de personar. Gracias

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